
Algún día me verás de otro modo, te giraras y dirás que no me quisiste, y yo pensare que el mundo a veces es injusto e ingrato. Pensarás que el azul es solo un color mediocre, uno de tantos, y que al fin y al cabo, si pudieras elegir, nunca elegirías un color sino poder volar. Luego miraras lo que te queda entre las manos, las cicatrices, los calendarios, los acuses de recibo de tantas cosas que nunca llegaron, y las canciones que hablaban de alguien llamado tu-y-yo, tal vez sonreirás y pensaras que no fui tan cruel, y que cuando te miraba a los ojos decía la verdad, o en el peor de los casos descubrirás que nunca aprendí a mentir y que era cierto: que te quería y me dolías algunas veces, que te quise bailar en cada rincón del planeta, en cada palabra vestida de octubre, en cada orilla de la ciudad, que a pesar de todo, si yo hubiera tenido que elegir, te hubiera elegido a ti para todo, pero nos pasamos la vida queriendo poder elegir, y no es tan fácil, NUNCA ES TAN FACIL. Supongo que te pido perdón por todo y que hecho de menos verte sonreír, solo que ahora el dolor pesa mas porque conozco el sabor de tus labios, la forma en que brillan tus ojos, el olor de tu cuerpo, tu sonrisa tímida y desmedida. Y yo trato de callar, de mantenerme alejada, de no hacerte saber mi dolor, porque no tenés que saberlo, pero cuesta tanto, tanto. Es tan difícil verte a diario, escucharte hablar, sentir como me acerco y vos te alejas, al mismo tiempo que me haces sentir una estúpida que pienso que en algún momento... quizás algún día... quizás... y claro que no va a pasar nunca, nunca mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario