Dame tu amor a mi…
Estoy hablando hablando hablando
a tu corazón.
Hay momentos en la vida, en que TODOS necesitamos un GRAN cambio, un giro 360º, para poder, confiar, buscar, encontrar, sentir, comprender, anestesiar, vivir, avanzar.
Con solo un GRAN cambio, podemos lograr muchas cosas, pero saben que? ese cambio puede que no este cerca de nosotros, ese cambio puede estar a millones de kilómetros, o en alguna persona que menos lo esperemos. Puede estar en alguna acción, en algunas palabras. Ese cambio puede estar en un amor, en una amistad. Ese cambio no se busca ni en libros, ni en Internet, ni en enciclopedias; ese cambio se busca dentro de cada uno. Podemos precisar de alguien para que nos ayude a encontrar ese cambio o a ponerlo en práctica. Nunca vamos a poder solos con algo tan groso, siempre vamos a necesitar una mano.
Por eso, NUNCA estamos solos, aunque lo sintamos, sí, porque es muy común sentirse solo, desprotegido; pero siempre vamos a tener a alguien con nosotros. En la escuela, en el grupo de amigos, en un consultorio, en la familia, en la casa de al lado, en el teléfono, en la computadora, a kilómetros o al lado... siempre hay alguien que apoya cada decisión, que ayuda, que aconseja, siempre hay alguien que valora cada paso, que amortigua cada caída, siempre hay alguien, solo que hay que saber buscarlo y encontrarlo, y confiar.
Nunca estamos solos en la vida. Y siempre necesitamos un gran cambio, una buena jugada, porque de eso se trata la vida, de una aventura de supervivencia, de un juego MUY difícil, con muchas trampas y cosas a favor y en contra. El cual hay que saber atravesar, saber jugarlo muy bien. Muchas veces vamos a retroceder, a caer, a quebrar, vamos a estar a punto de rendirnos. No dejemos que eso pase, porque por algo estamos vivos, por algo estamos acá HOY. No caigamos, resistamos, volemos alto y juntemos fuerzas y coraje, para poder afrontar todas esas situaciones que juegan en nuestra contra en la vida, que tal vez algunas nos sirvan para aprender algo, pero si nos rendimos antes, nunca vamos a saber vivir, nunca vamos a saber lo que es VIVIR! nunca vamos a poder disfrutar de los buenos momentos, de las alegrías, de la felicidad, si caemos nos perdemos de muchas cosas lindas.
Por eso amigos, busquemos ese cambio que nos permita vivir en paz, busquemos esa persona que pueda ayudarnos de verdad.
Se que con alguien al lado, todo es mas fácil. ¡Aprendamos a vivir!
“De algún modo, ella no quería confesarle que estaba harta de roda esa gente que parecería querer preocuparse por ella. Él acarició su mejilla suavemente. Su corazón latía tan fuerte que seguramente él podría oírlo. Jugó delicadamente con su pelo. El toque de sus dedos enviándole oleadas de sensaciones. Iba a besarla, eso quería ella, ¿o no? Entonces ¿por qué se sentía como si estuviera tambaleándose al borde de un precipicio lista para suicidarse en un instante? Luego, sus labios se encontraron y ella dejó de pensar. Sólo un sentimiento: la ternura de su beso, la fuerza de sus brazos a su alrededor, el latido regular de su corazón bajo su mano mientras ella se entregaba a los brazos de él. Había un precipicio y ella caía perdidamente enamorada. Enamorándose de él”
Esas ganas de llorar a las que no les encontrás motivo, ese nudo en la garganta que no tiene razón. Ese sentimiento que no sabes como definir, al que no hay canción que le venga bien. Esa histeria incuestionable, descabellada y sutil. Las ganas de salir corriendo a buscarlo, de fundirte en su abrazo. Las ganas de uno de sus besos, de una de sus palabras, ¡las ganas incoherentes de estar con él!
Ya no me sorprende nada, ya no hay nada que me asombre. Hay una verdad a oscuras, como duele este momento. ¡SI ME DEDICO A SOÑAR SOLO ME SALE TU NOMBRE! Quisiera contarte ahora lo vacío que me siento. Sé que un gesto cura todo lo que no cura el tiempo, pero si la magia muere sola se va con el viento.

Siempre esta pata de palo fue más zorra que mi corazón, y así quedamos, fulanos de nadie.
Y esta jodido mojarle una oreja a la soledad.
Digamos poco, precioso y brindemos por lo que viene y se va.
Siempre esta pata de palo fue más zorra que mi corazón, y así quedamos, fulanos de nadie. Y esta jodido mojarle una oreja a la soledad.
Llénate el vaso, precioso y brindemos por lo que nunca será.