Un lago en el cielo, quiero ser suave para evitar tu dureza. Apago tu fuego, enciende mi agua. Puede que no haya certezas. Vamos despacio, para encontrarnos;
29 de octubre de 2011
Un lago en el cielo, quiero ser suave para evitar tu dureza. Apago tu fuego, enciende mi agua. Puede que no haya certezas. Vamos despacio, para encontrarnos;
27 de octubre de 2011
26 de octubre de 2011
Es algo desafortunado que tengamos que hacer esta pregunta. En el curso natural de las cosas todos tendríamos que saber qué es amar. Pero amor se ha convertido en uno de los más raros acontecimientos. Sí, se habla de él, se filma, se componen canciones, se hacen películas, lo verás en la tele, en la radio, en las revistas...
El amor sólo crece con amor. El amor necesita un ambiente amoroso, ésta es la cosa "fundamental" para recordar. Sólo en un ambiente amoroso crece el amor; necesita a su alrededor la misma clase de pulsación. Si la madre es amorosa, si el padre es amoroso, no sólo con el niño, si ellos se aman mutuamente, si el hogar tiene una atmósfera amorosa en la que fluye el amor, el niño empezará a funcionar como un ser-amor, y nunca hará la pregunta:”¿Qué es el amor?”. Lo sabrá desde el comienzo mismo, se convertirá en su fundamento.
Pero esto no ocurre. Es algo desafortunado, pero no ha sucedido hasta ahora. Y tú aprendes de tus padres… sus disputas, sus conflictos. Simplemente continúa observándote. Si eres una mujer, observa: puede que repitas, casi repitas la forma en que tu madre solía comportarse. ¿No estás haciendo las mismas tonterías que tu padre solía hacer? Alguna vez te quedaste sorprendido: “¿Cómo puede hacer esto mi papá?”; y ahora tú estás haciendo lo mismo. La gente continúa repitiendo. Las personas son imitadoras, el hombre es un mono. Eso se tiene que dejar. Sólo entonces sabrás lo que es el amor.
No puedo definir qué es el amor, porque no hay una definición. Pero te puedo dar una ayuda, una guía...
PRIMER PASO a dar:
Libérate de tus padres. Y no quiero decir con esto que irrespetes a tus padres, no. Tampoco quiero decir que te liberes de tus padres físicos, quiero decir que te liberes de las voces paternales internas, de tu programa interno, de tus grabaciones internas. Bórralas… y simplemente te sorprenderás de que si te liberas de tus padres en tu ser interior, quedas libre. Por primera vez serás capaz de sentir compasión por tus padres, no así de otra manera; seguirás resentido. Todas las personas están resentidas con sus padres.
SEGUNDO PASO esencial es: La gente piensa que pueden amar sólo cuando encuentran la persona que lo merece. ¡Tonterías! Nunca la encontrarás. La gente piensa que ellos amarán sólo cuando encuentren un hombre perfecto o una mujer perfecta. ¡Tonterías! Nunca lo encontrarás, porque la mujer perfecta y el hombre perfecto no existen, y si existen no se preocuparán por tu tipo de amor. No estarán interesados.
Esto también se te ha inculcado en la mente, que a menos que encuentres el hombre perfecto o la mujer perfecta, no serás feliz. Así que tú sigues buscando lo perfecto y no lo encuentras, por lo que eres infeliz. Y ahí tienes una razón para estar infeliz.
Las personas que demandan perfección son gente muy poco amorosa, gente neurótica. Incluso si pueden encontrar un enamorado o un amante, piden perfección, y el amor se destruye debido a tal demanda.
Ama como una función natural, como si respiraras. Y cuando amas a una persona no empieces a demandar, de otra manera desde el comienzo mismo estás cerrando las puertas. No esperes nada. Si alguien llega a tu lado, siéntete agradecido. Si no llega nada, no es necesario que llegue, no hay necesidad de que llegue. No puedes esperarlo.
Y LA TERCERA COSA ES:
En vez de pensar cómo obtener amor, empieza a dar. Si das, obtienes; no hay otra manera. Las personas están más interesadas en cómo conseguir y obtener. Todo mundo está interesado en obtener, y nadie parece disfrutar dando. Las personas dan con reluctancia. Si alguna vez dan, lo hacen para obtener, y son casi como negociantes. Se regatea. Siempre están pendientes de obtener más de lo que dan; ése es un buen regateo, un buen negocio. Pero el otro está haciendo también lo mismo!
El amor no es un negocio, así que deja de ser como un negociante. De otra forma echarás a perder tu vida y el amor y todo lo que es hermoso en ello, porque todo lo que es hermoso no es en absoluto como un negocio. Los negocios son la cosa más fea del mundo; un mal necesario. Pero la existencia no sabe nada de negocios. Los árboles florecen; ése no es un negocio; las estrellas brillan; ése no es un negocio y no tienes que pagar por él y nadie te demanda nada. Llega un pájaro y se queda en tu puerta y canta una canción; no te pedirá que des un certificado o algo así. Ha cantado su canción y luego, alegremente sale volando sin dejar rastro. Así es como crece el amor. Da, y no esperes a ver qué tanto puedes obtener.
Da, y da sin condición alguna, y sabrás qué es el amor.
24 de octubre de 2011
23 de octubre de 2011
22 de octubre de 2011
21 de octubre de 2011
De todas las personas que encontré, al
final, brindo por vos. De todas las
mañanas que robé, esta es la mejor.
Tarararai tararai Tarararai tararai … ♪♫
20 de octubre de 2011
¿QUÉ ES LA FELICIDAD?
Depende de ti, de tu estado de consciencia o inconsciencia, de si estás dormido o despierto.
Si estás dormido, el placer es la felicidad. El placer significa la sensación, intentar alcanzar por mediación del cuerpo algo que no se puede alcanzar por mediación del cuerpo, obligar al cuerpo a alcanzar algo de lo que no es capaz.
El cuerpo solo puede proporcionar placeres pasajeros, y cada placer se equilibra con el dolor, en el mismo
grado, en la misma medida. Al placer lo seguirá el dolor, y al dolor lo seguirá el placer. Pero nunca estarás tranquilo. Cuando te encuentres en un estado de placer tendrás miedo de perderlo, y ese miedo lo emponzoñará. Y, naturalmente, cuando estés perdido en medio del dolor, sufrirás y harás todos los esfuerzos posibles para salir de él, y volverás a caer en lo mismo.
Pero la persona adormilada no conoce nada más. Solo conoce unas cuantas sensaciones del cuerpo: la comida, el sexo... Ese es su mundo. Si reprime el sexo se hace adicta a la comida; si reprime la comida se hace adicta al sexo. La energía se mueve como un péndulo. Y lo que se llama placer es, como mucho, simple alivio de un estado de tensión. La energía sexual se recoge, se acumula; te pones tenso y deseas relajar esa tensión. Para quien está dormido, el sexo no es sino un alivio, como un buen estornudo. No produce más que cierto alivio: había tensión, y ha desaparecido. Pero volverá a acumularse. La comida solo te proporciona cierto gusto en la lengua; no es mucho por lo que vivir. Pero muchas personas viven únicamente para comer; pocas personas comen para vivir.
La historia de Colón es muy conocida. Fue un largo viaje. No vieron sino agua durante tres meses. Un día, Colón miró al horizonte y vio árboles. Si pensáis en lo contento que se puso al ver árboles, imaginaos cómo se puso su perro!
Ese es el mundo del placer. Al perro se le puede perdonar, pero a ti no.
También hay personas que están entre medias. Ocurre cuando empiezas a meditar. Entonces la felicidad tiene un sentido completamente distinto: tiene más de calidad y menos de cantidad; es algo más psicológico, menos fisiológico. Quien medita disfruta más de la música, disfruta más de la poesía, disfruta creando algo. Esas personas disfrutan de la naturaleza, de su belleza. Disfrutan del silencio, disfrutan de lo que nunca habían disfrutado antes, y eso es mucho más duradero. Incluso si se para la música, algo persiste. Y no es un alivio.
La diferencia entre el placer y esta clase de felicidad consiste en que no es un alivio, sino un enriquecimiento. Te sientes más pleno, empiezas a desbordarte. Al escuchar música, algo estalla en tu ser, surge una armonía en ti: te haces música. O, al bailar, de pronto te olvidas de tu cuerpo; tu cuerpo es ingrávido. La gravedad pierde su poder sobre ti. De repente te encuentras en otro espacio: el ego no es tan sólido, el bailarín se funde y se fusiona con la danza. Esto es mucho más elevado, mucho más profundo que el placer que se obtiene de la comida o del sexo.
Esto es algo profundo, pero no lo supremo. Lo supremo solo ocurre cuando estás plenamente despierto, cuando eres un Buda, cuando ha desaparecido todo el sueño, cuando todo tu ser está lleno de luz, cuando no hay oscuridad en tu interior. Toda la oscuridad ha desaparecido y, junto con la oscuridad, el ego. Han desaparecido todas las tensiones, las angustias, las ansias. Te encuentras en un estado de absoluta satisfacción. Vives en el presente; se acabaron el pasado y el futuro. Estás por completo aquí. Este momento lo es todo. Ahora es el único tiempo y aquí es el único espacio. Y de repente el cielo desciende sobre ti. Eso es la dicha. Eso es la verdadera felicidad.
Busca la dicha; es tu derecho inalienable. No sigas perdido en la jungla de los placeres; elévate un poco. Ve en busca de la felicidad y después de la dicha.
El placer es animal; la felicidad es humana; la dicha, divina.
El placer te ata, es una esclavitud, te encadena. La felicidad te afloja un poco la cuerda, te da un poco de libertad, pero solo un poco. La dicha es la libertad absoluta. Empiezas a avanzar hacia arriba; te da alas. Te conviertes en luz, en alegría.
El placer depende de los demás. La felicidad no depende de otros, pero de todos modos es algo distinto de ti. La dicha no depende de nada, ni es nada distinto de ti; es tu ser mismo, es tu naturaleza misma.
Encontrarás el
13 de octubre de 2011
11 de octubre de 2011
Dicen que si “tanto lo deseas, al fin sucede”… pero ¿alcanza sólo con desear? El deseo es una fuerza poderosa pero no creo que actué sola. Puedo desear algo con toda la fuerza de mi alma, ¿pero quién me garantiza que mi deseo se haga realidad? En este juego de desear, querer y anhelar, creo que hay algo mas… creo que el deseo no juega solo. Sería todo muy fácil… y catastrófico, ¿no?
9 de octubre de 2011
8 de octubre de 2011

Era el tiempo del cambio, el tiempo de la estampida, el tiempo de la salida, el tiempo de esta canción. Era el tiempo de ver el tiempo de otra manera y yo no sabía que era el tiempo del corazón. Era el tiempo de cada cosa a su tiempo, en tiempo de bossa o de candombear. Por esos tiempos yo andaba siempre corto de tiempo y nunca encontraba tiempo en ningún lugar. Cabe decir que es tiempo de rememorar los viejos tiempos, aquella ciudad... Aunque no sea más que para decir que de tiempo en tiempo conviene recordar: que todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo perdido peor,
que el perdido en añorar.






















